martes, 22 de abril de 2008

Mendigos de cariño

Antoine de Saint-Exupery decía “La vida únicamente tiene sentido si uno va permutando los días por algo más que uno mismo”. Lo cierto es que, últimamente, la soledad es un tema que asusta a muchos de nosotros y se ha convertido en un fantasma del que huir.
En los últimos tiempos han proliferado diferentes tipos de plataformas que aglutinan individuos que, sin la ayuda de Internet, no podrían mantener un contacto asiduo. Así, redes sociales como aSmallWorld, Decayenne o CosmoCircle, han empleado dos grandes drivers (la exclusividad y la sociabilidad) para convertirse en provechosos negocios para sus promotores y útiles herramientas de contacto para sus usuarios. Otras grandes plataformas, como las archiconocidas Facebook, Hi5, LinkedIn, han extendido sus redes a uno y otro confín.
En otro contexto, la Red se ha convertido en uno de los principales métodos para dating existentes. Protegidos por la sombra de una pantalla y el flexo de la mesa, millones de internautas se lanzan a la caza de un acompañante de largo o corto plazo. Todas esas plataformas sirven para un mismo fin: convertir los momentos de soledad de los usuarios en experiencias de ocio colectivo.
Por otro lado, en Occidente se liberalizan las relaciones personales con más de dos actores: éstos se llaman poliamorosos y declaran su amor a diversas personas simultánea y abiertamente con la misma intensidad.
En cuestiones de sentimientos, ¿son nuestras relaciones un participante más de nuestra particular contrarreloj diaria??¿Nos ha convertido nuestro miedo a la soledad en mendigos de cariño??