lunes, 21 de abril de 2008

Para muestra, un botón


No hace mucho tiempo, alguien muy cercano presentó un informe a la administración con el fin de que le aprobaran unas ayudas de financiación. El informe fue devuelto alegando que no estaba estructurado y le recomendaron que empleara 'bullet points', en lugar de un redactado clásico, para que resultara más convincente, estructurado y fácilmente entendible.
Algunos expertos aseguran que las nuevas tecnologías, especialmente los teléfonos móviles, son los causantes de un flagrante empobrecimiento del lenguaje, especialmente en los colectivos de jóvenes. Otros, no obstante, señalan que ello no es sino una forma más de la comunicación oral y escrita que no tiene por qué entrañar un empobrecimiento del lenguaje estándar. Por otro lado, Internet la televisión actual - que ha optado por volcar toda la televisión basura en el prime time- y las interminables ofertas de ocio que existen en la ciudad han disminuido considerablemente los hábitos de lectura de los jóvenes, y los no tan jóvenes, de hoy.
A pesar de que el día dura únicamente 24h, las nuevas tecnologías, las oportunidades de ocio y las recientes modificaciones educativas nos han lanzado a una vorágine de actividades secundarias que, sumadas a las del sueño y a las del trabajo, nos solicitan más tiempo del que realmente disponemos. El sexo express, la comida rápida, los resúmenes de noticias, todos nuestros placeres se sintetizan y resumen para optimizar el tiempo, pero ¿disfrutamos realmente de ellos?
¿Vivimos un momento en que está a la baja la capacidad literaria? Mientras progresan las carreras basadas en la comunicación, ¿han perdido importancia las formas? ¿Esconde la actual obsesión por los mensajes concisos y directos una incapacidad de hilvanar pensamientos complejos?

1 comentario:

Xavier Ferreri Sandoval dijo...

Me temo que el tema es más complejo. Cualquier lingüista te dirá que las lenguas definen las estructuras mentales de cada individuo. Creo que vivimos una época de transición en la que pesa cada vez más el lenguaje visual frete al escrito. Sospecho que las nuevas generaciones son perfectamente capaces de elaborar pensamientos complejos aunque los estructuren y expresen de forma diferente. Creo que nos enfrentamos a un aparentemente caótico proceso evolutivo.