martes, 21 de octubre de 2008

Deepest feelings !

No codiciarás los bienes ajenos es el décimo mandamiento, una sentencia incluida en el libro más vendido y versionado de la historia y, paradójicamente, el que menos royalties ha pagado en lo que llevamos de cristiandad. Ciertamente, la Biblia resume e intenta corregir todas las bajezas y miserias humanas persiguiendo unos fines cuestionables y a través de unos métodos que cultivan a la par defensores acérrimos y críticos despiadados por doquier.

A medida que envejecemos, cultivamos nuestras relaciones, estrechamos nuestros lazos y generamos una red de seguridad a la que podemos calificar de familia donde los lazos son más resistentes que la sangre. Nuestro afecto sobrepasa las fronteras de la razón en muchos casos, pero existen sentimientos más profundos y viscerales que generan abismos entre los seres queridos que suponen distancias aparentemente inquebrantables. La Biblia se limita a los gananciales, pero la complejidad reside en lo demás.

¿Qué hacer cuando la envidia se apodera de nosotros eliminando cualquier atisbo de alegría por la felicidad ajena? ¿Debemos permanecer en la sombra para no deslumbrar a nuestros amigos más inseguros? ¿Podemos verdaderamente alegrarnos de la felicidad ajena o únicamente proyectamos nuestros deseos?
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The Holy Bible says “You shall not covet your neighbour’s goods” in its very aim to redirect the human being less positive attitudes. As life goes by we build a security network made of our closest circle, that we may call family even when the links are not made of blood. Our love for them might seem unreasonable sometimes, but there are some primitive feelings that can break off whatever relationship they touch. The Bible sticks to house and wife but the real trouble shows up when we get to the very less material things.

Is there anything we can do when jealousy terminates with every single essence of happiness for our friends luck? Shall we get into shadows to avoid taking the shine off our less self-confident friends? Can we truly get pleasure from for others happiness or it always happens to be that we just project our wishes?

17 comentarios:

El Jardín de Lulaila dijo...

No sé, creo que se puede, quizás sea necesario una mezcla de conformismo (en su aspecto positivo, el de la asimilación),de seguridad en uno mismo y sobre todo, como este best seller dijo, es necesario cumplir antes el de amarás al projimo como a tí mismo. Creo que de esta forma la envidia se convierte en "envidia sana", y asi tiene que ser. Besos rey, lu

XAVS dijo...

En realidad estoy seguro que sí se puede, pero el otro día vi algo en la televisión que me suscitó esta reflexión...a veces, creo que esos sentimientos viscerales se apoderan de la razón humana y nos llevan a la locura...
Relaciones paralelas con parejas de nuestros amigos, envídias irrefrenables y este tipo de cosas al final existen, no??
Besos cielo!
X

El Jardín de Lulaila dijo...

Vale, existen y a todos nos han atacado alguna vez, decir lo contrario seria mentir. Pero es que somos humanos, sino seriamos maquinas, y eso es lo divertido de esta historia. Quizas la clave no está en caer, sino en reconocerlo y ponerle remedio. Besos guapo, lu

Pau dijo...

Si la envidia tiñera de verde....
Pienso que hay que alegrarse de los triunfos de nuestros amigos, en caso contrario se pierde un tiempo muy valioso, la vida es corta...
vive y deja vivir, y nunca hagas a los demás lo que no te gustaría que te hicieran a ti.
Pero España es un país de gente muy envidiosa, en el extranjero , creo que bastante menos, mi prima dice que es lo único que no añora de España.
XXX

Di dijo...

Si no te alegras de la suerte de tu amigo, no lo eres realmente.
La envidia, los celos y todos esos sentimientos negativos al final se vuelven contra uno. Siempre

Isa dijo...

La envidia, como la avaricia lleva en el propio pecado la penitencia... son sentimientos inútiles puesto que no proporcionan placer alguno y llevan a la permanente insatisfacción. Prefiero centrar mi vida de pecadora en la lujuria, la gula o ¿por qué no?... ¡la pereza dominguera!

Un gran beso,

Isa

Lorentzo dijo...

Si eres seguro de ti mismo nunca sentirás envidia de la mala. De la sana es totalmente normal. ¿Quién no ha envidiado unos zapatos, una nota de instituto o el beso de alguien? Pero son envidias pasajeras. Las malas se curan con seguridad en uno mismo.

Por cierto, ya ha sido elegida la tercera net-celebrity en mi blog, por si te apetece ver quién es.

Un saludo!

___________________ dijo...

Interesantes las preguntas que lanzas en el último párrafo. A la primera te diré que nunca se me ha dado el caso y que lo importante es no que hcer cuando sucede si no qeu no suceda. A la segunda respondería que no, y a la tercera te diría que si podemos. No me enrollo más con explicaciones pero daría apra mucho.


Un saludo,


Pedro.

MR style dijo...

hey dude ! thanks for all your nice comments !! which makes me smile a lot !!

The Pilgrim dijo...

La envidia y otros sentimientos negativos hay que intentar combatirlos mirando hacia nuestro interior, sólo son producto de nuestros miedos.

(Ya ves, ejerciendo de maestro Zen, jaja)

haquiles2001 dijo...

Hola
Si digo que la Envidia es uno de los pecados capitales que no me afecta,pensarás si,seguro(yo soy mucho más de la Gula,Pereza(Uff) y Lujuria)
Decir que no eres envidioso te hace serlo? creo que la mantengo a raya,me da igual lo que tenga el prójimo,me alegro por él y pienso con ilusión que todo llega,sólo hay que saber esperar,supongo
eso sí,con alegría
abrazo iluminado

Anónimo dijo...

XAVI!!!!!

Penso que com humans, tots tenim sentiments i sensacions de les què no ens sentim orgullosos:enveja, ira, ambició malaltissa... etc.

Per sort, solen ser dispensada en petites dosis i el nostre saber fer els manté a ratlla! I la consciència, ens fa sentir malament per sentir alguns cops segons què...

Tot i així, el perill resideix en aquells que inconscientment o arrogantment no ho detecten com una debilitat... i es deixen endur cap a EL LADO OSCURO!

muàaaaaaaaaaaaaaaa

què tal tot guapo?

molly

The Stiletto Effect dijo...

thank you very much for your comment!
kisses
su

El murmullo de las cucarachas dijo...

Es irremediable… no podemos controlarnos!!!

ESTO ES SPAM... EXQUISISTO

Somos los murmullos de las cucarachas

Participamos en el concurso de blog del 20 minutos.

¡Porque hay una cosa que TU puedes hacer por NOSOTROS!

Y en video...

http://blip.tv/file/1381740

¡¡¡Sólo para paladares y cerebros educados...!!!

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La Condesa dijo...

A mi lo que me preocupa es qué te ha generado estos sentimientos envidiosos en la última semana.

XAVS dijo...

Hola a tod@s!

Bueno, tal como le comenté a Lu, en realidad yo no he sentido esa envidia profunda últimamente si bien en alguna ocasión sí que he sido víctima y verdugo...en este caso en particular ha sido una serie de televisión la que me ha suscitado esa reflexión...y por eso humildemente pido vuestra opinión.

En fin, mi punto de vista es que un auténtico amigo sabe alegrarse del bienestar ajeno y sabe identificar la envidia y dirigirla en aras de mejorar su vida sin empeorar la de los demás; es decir, que se convierta ese sentimiento en un motor de cambio, más que nada...Dicho esto, evidentemente, hay ocasiones en que la razón no consigue imponerse...

Muchas gracias a todos!
besos,
X

Hummingbird dijo...

algo tarde pero comento igual, las etiquetas a tu post me sacan algo el sueño ultimamente. la envidia como dices tú ha de servir como motor de superación en caso de sentirla, yo me reconozco más como Haquiles, la gula a veces llama a mi puerta. un XX!