Nacidos bajo los auspicios de las atentísimas miradas paternales, los hijos únicos desarrollan estrategias de evasión de altura para escapar del frecuentemente demasiado pesado yugo familiar. Colmados de atenciones en un lienzo de Turín, muchos son los que perpetúan el paradigma del egoísmo que, como toda generalización, envuelve a muchos inocentes. Tras innumerables horas sin la compañía, intrigante y enojante, de un hermano, algunos solemos desarrollar un instinto de supervivencia que esboza unas personas bastante independientes y algo desarraigadas. Lo cierto es que, si bien nuestros lazos de sangre no siguen nuestra voluntad, en el transcurso nuestros días muchos construimos hermandades sólidas y robustas que constituyen nuestra auténtica familia electa ampliando la que ya tenemos. Cómo decía en algún post anterior, estos pilares que aparecen a lo largo de nuestra vida confluyen en muchos puntos de nuestro destino generando una red de seguridad preciadísima en todo momento. Una mirada familiar en los ojos de un desconocido, un olor melancólico y una nota singular pueden tensar esa cuerda salvando cualquier distancia y tiempo en el momento más oportuno.
En los innumerables momentos en los que la tensión se convierte en algo físicamente apreciable; en los instantes en los que el peso que nuestros hombros sustentan se nos antoja inaguantable; en las ocasiones en las que las lágrimas fluyen como un torrente mientras la angustia arde en nuestra garganta, una mirada afectuosa, una palabra amiga puede ser un bálsamo milagroso. Quien tiene un amigo, tiene un tesoro.
¿Cómo demostrar a nuestros amigos la cabal importancia que tienen? ¿Es posible que un amigo se convierta parte de uno mismo? ¿En qué medida nos define nuestro círculo?
--- English version
Born under the straight attention of their parents, only child develop strategies to escape from the tight family link. Full of attentions, many live in an egoism paradigm that, as all generalizations, involves many innocents. After many hours without the company of a brother, many of us develop a survivor instinct that draws us like independent and rootless people.
When tension becomes something physical, when the weight laying in our shoulders looks like something we can’t stand, when tears fall like a river whilst anguish burns in our throat a lovely glance, a friendly word can work like magic. Who has a friend, has a treasure.
¿How can we show to our friends their real significance for us? ¿Do friends become a part of ourselves? ¿Does our circle defines us?











