
Auténticos truhanes del consumo, los grandes emporios de la moda de bolsillo siguen explotando la gallina de los huevos de oro en su afanoso intento de proporcionar el gran público la oportunidad de saborear las mieles de la exclusividad, a precios de sección de oportunidades. Se trata de una fórmula ya explotada desde hace años por el algunos de los grandes consorcios del textil, como el gigante sueco
H&M, que año tras año obsequia a los fashionistas más leales con alguna reducidísima colección de la mano de algún icono de las pasarelas.
En esta guerra sin honor, no es fácil hacerse con una prenda.
Sin duda la visión colorista del mundo de
Mattew Williamson; el aparatoso cutrelux italiano que tiñe los estampados de
Roberto Cavalli y el aire nerd-chic que los holandeses
Victor&Rolf han impuesto fueron un interesante reclamo para los amigos noruegos que como urracas, se lanzaron en picado a por el acuerdo. Mientras, el impulso mediático gratuito que dichos diseñadores se llevaban, y los suculentos acuerdos de alcoba, justificaban ampliamente la unión y el abandono de la filosofía de la marca.
Adiós a la seda! Que viva el tergal!
Pero el los almacenes suecos no son los únicos en aprovecharse del tirón que proporciona un logo bonito,
Target – la firma americana – ha colaborado con la famosérrima
Anna Sui y con laureadísimo
Alexander McQueen, también con un éxito arrollador. Agazapados en la sombra, como los auténticos depredadores que son, los japoneses se han lanzado a la conquista del mercado europeo clavando la bandera de
Uniqlo en Paris y lanzando una colección conjunta con
Jil Sander:
espíritu francés, carácter alemán y la obsesión
por el lujo nipona componen un delicado cocktail a precio de clara con limón.
¿Qué os parecen estas iniciativas? ¿Creéis que nuestro buque insignia Inditex, se lanzará al mercado de las join ventures? ¿Con quién os gustaría que Zara colaborara?
-- English version
Twisting their wands, the global low-cost fashion emporiums keep exploiting, now more than ever before, their own Potosi mines in their very aim to let the general public know the flavour of luxury for a nickle. It is a well-known formula in the Nordic countries since H&M, year after year, offers its loyal followers a collection handed by a runaway icon. Trust me when I say there is no honour in his war.
Williamson’s
colourful vision of the world, Cavalli’s Barbie-lux style and Victor&Rolf’s nerd-chicness clearly were nice lubricants for the temporary tandem driven by H&M. Of course, the free advertising added to the financial arrangement was a great excuse for those designers willing to join the project and sell their brand’s soul. Good bye silk! God bless spandex!
The Swedish consortium is not the only one taking advantage of stewing a beautiful logo to their creations; Target – the American fashion chain – has worked with Anna Sui and Alexander McQueen recently with outstanding results. Now, coming out of the blue like the predators Asians happen to be, Uniqlo sets his first flagship store in Paris and launches a collection with Jil Sander: the French spirit, the German character and the Japanese luxury obsession combined perform an exquisite cocktail for the price of a pint.
What do you think of those join ventures? Should Inditex try them out? Who would you choose to join Zara?
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