domingo, 24 de octubre de 2010

NYC - Celebridades, socialites y otros


Alek Wek, modelo sudanesa afincada en el Brooklyn, a la salida de la fiesta de D&G. No está buena, no, lo siguiente.

Os contaba no hace mucho que conocí a mi querida Anna Wintour en la Gran Manzana, aunque como sabéis siempre sentí que ya éramos íntimos, familia de hecho, supongo que por nuestro innegable gusto común, y también que la perraca de Naomi Campbell me hizo una jugarreta, pretendiendo que le pagara una camiseta para entrar a verla en una fiesta, que por cierto aparece en el Vanity Fair de este mes, donde seguro que si te acercabas demasiado te tiraban un móvil a la cabeza con tirachinas.

Voguettes de NYC. No sé nombres, pero eran majérrimos y un poco vacilones, será que les gustaría la chaqueta con la que conquisté a Anna.

Lo cierto es que en Nueva York es relativamente fácil encontrarte con celebridades y resultan mucho más accesibles que en nuestro país. Estoy seguro que el gobierno debe darles un aguinaldo anual para que paseen por las ciudades, como un atractivo más del pueblo…bueno, es posible que sólo sea un tema del carácter americano, que es contagioso y quienquiera que pise sus calles se convierte en un robot a lo Stepford Wives.

Bryan Boy. Tenía mis dudas, pero es un tipo encantador. Desbandó a la jauría de fotógrafos que le rodeaban y posó para mí con su llamativo...outfit.

Durante mis días en NY, coincidí con varias celebridades locales e internacionales, algunas posiblemente no las conoceréis, y si los conocéis, por favor, decidme quién son…yo, sólo sé que para sacarles una foto tuve que convencer a sus propios agentes que no era un secuestrador y mi cámara no estaba provista de rayos X con los que desnudaría a su privilegiado acogido.

Rumi de Fashiontoast. Sinceramente se peleaban por fotografiarla y yo no tenía ni idea de quién era, claramente me queda mucho por aprender aún. (Gracias Tatel y Fernando por vuestra rápidísima respuesta!)

No sé a vosotros os pasa, pero a mí, aquí en España, cuando quiere fotografiar a un famoso en algún evento, no tengo ningún problema en tanto que éste esté subido a la plataforma delante del photocall, una vez se ha cruzado el estampado patrocinador, parece que les invade un gremlin que enloquece con la luz del flash. Por supuesto, si lejos de estar en un evento, estamos hablando de pararlo en una calle para que pose para una foto, en su mayoría la respuesta es como si les hubieses pedido derecho de pernada sobre su primogénito.

Marc i Marc. Me encanta el juego de palabras. El más alto, es presentador de la Tele en Cataluña, y el de los ojos azules, un abnegado y respetado abogado criminalista. Además, son grandes amigos y posiblemente me odiarán, pero salieron fenomenal, ¿no?

En cambio, en la capital del mundo capitalista, no es necesario echar una monedita a la gorra para que posen para tí; que estás en una fiesta y tienes alguien al lado, posa encantado y además te preguntan dónde aparecerán; que estás por la calle, no hay problema, paran, se peinan y te piden que les confirmes que te satisface la foto, para repetir si es necesario. Seguro que los famosos de EE.UU saben que anónimos como Perez Hilton pasan a dominar el mundo mediático con su lengua viperina, y no cuesta tanto sonreír.

El agente de este rapero me dio permiso, si su apadrinado salía bien. Con semajante atuendo, cómo podía salir mal? 

Y a vosotros, ¿os han ladrado alguna vez por pedir una foto? ¿O habéis tenido más suerte?

domingo, 17 de octubre de 2010

NYC - El nuevo hombre negro

 No tengo palabras, un clásico american style. Esa sonrisa es el mejor complemento que un hombre puede soñar.

Es posible que pueda sonar prejuicioso, o incluso racista, pero os prometo que no podría ser más alejado de la realidad; yo que me considero además, un firme defensor de que once you go black, there is no way back. El caso es que durante años he tenido la sensación de que la mayoría de la población afroamericana tenía un modo peculiar de vestir, muy alejado de mi gusto. Vestían mal, terriblemente mal, vamos; ya está, ya lo he dicho!

Karl-Edwin es el blogger americano tras Swagger360. Vintage style sin perder un ápice de modernidad.

 Y es posible que los medios sean los culpables – qué cómodo es echarle la culpa a los medios, a mí me encanta y me resuelve mucho– pero yo me imaginaba cadenas de oro con placas tamaño sumiller con miles de diamantes (o circonitas, que nos conocemos), gorras de rapero sesgadas, pantalones XXL por doquier - cliché, ¿yo?, ¡pero si soy muy moderno! –Pues sí, un poco sí, lo reconozco! Pero en mis días en Nueva York salí de mi error al percatarme que gran parte del streetstyle que hacía, era con hombres negros. ¡Y qué hombres!, como podréis ver.

Shammah, modelo americano. Me encanta el estilo desenfadado y la boina, muy europeo todo.

 
La verdad es que los negros – sin faltar, pero es que yo con los eufemismos no puedo y creo que todos somos hombres de algún color – tienen una genética superior, no sé si sus cromosomas pueden tener memoria o qué, pero sólo con atarse los zapatos cincelan sus abdominales de acero, y si vacían un cenicero consiguen desarrollar un tríceps de escándalo – estoy seguro que la raza blanca se habría extinguido si hubiésemos sido nosotros los esclavos durante siglos, en lugar de ellos – convirtiéndoles en unas perchas sin parangón.

La sofisticación en persona. Slipers, americana cheviotte con pañuelo de flores y camisa denim. Perfección.

Algo que sí es indudable, es que en general suelen ser atrevidos en su vestir cosa que no siempre es buena, como os comentaba antes, pero que en general a mí me parece muy loable. Me gusta la gente que tiene la osadía de ponerse algo a sabiendas que llamará la atención, sin que por ello se cuestione su virilidad por salirse de los rieles del convencionalismo de Amo a Laura con el que nos torturan en España.

Me fascina la combinación de cuero y denim de este hombre. Puede que sea una pose, pero es fantástica la actitud.

También es verdad que en la Gran Manzana la gente es más tolerante con la extravagancia – léase, con el efecto Ga-Ga y el vestido chuletón- y los riesgos asumidos en el vestir, al menos, no vienen salpimentados con las incómodas miradas de sorna que tendrían en Europa; tengo que preparar un post al respecto, porque por más tolerante que uno sea, soy Europeo y en NYC me mimetizo, pero hay ciertas cosas que cuando vuelvo a España despacho y me quedo más a gusto que un cochino en un charco.

 
You love NY? So do I!

Personalmente me encantó la selección de fotos que os he puesto, según la preparaba me di cuenta que con estilos muy distintos, totalmente actuales en su definición, pero muy personalizados, estos hombres habían conseguido mezclar componentes y europeizar sus líneas sin perder un ápice de ese atrevimiento que a mí me cautiva y que tan extraño es en nuestros lares.
Quién dijo que no se puede salir con pantalón de chándal? Súmale unas botas, una camiseta con mensaje y una cazadora de cuero cool y puedes pasear por el SoHo marcando estilo

¿Y bueno, cuál es vuestro favorito?

lunes, 11 de octubre de 2010

En la Vogue Fashion Night Out con Naomi Campbell y Brad Goreski

Aquí podéis ver las camisetas especialmente diseñadas para la fiesta. Traen tela, seguid leyendo
 
Mi amiga Gabriela, un ser celestial, me dijo en mis días en NYC: "Xavier, estamos en la lista de la fiesta que Dolce & Gabbana prepara para celebrar los 25 años en el mundo de la moda de Naomi Campbell!!" Cómoooo???? ¿Qué nos vamos de fiesta con Naomi? Como os podéis imaginar, eso no ayudó a mi ego, después de una mañana con Anna.

Quién quiere maniquíes en las ventanas, pudiendo poner unas titis así? Esos italianos saben lo que hacen.

Evidentemente, había llegado a oídas de la diosa de ébano que yo era íntimo amigo de Anna Wintour, mi querida Anna, por eso nos habían puesto en lista. Por supuesto, nuestro itinerario para celebrar la Vogue Fashion's Night Out cambió en el último minuto y, en lugar de asistir a Chanel, donde Anna estaba seguro esperándome con una copa de champagne para seguir nuestra amena charla– ella debe saber que lo mío con esa bebida roza la adicción –, nos fuimos al emporio del cutre-lux.

Le sobra el gorro lo sé. Pero las botas, me encantan, y la camisa con la pajarita hacen un juego interesante.

Así que enfilamos el camino hacia Madison Av, donde está la flagship store de la firma. Al llegar una cola inmensa de gente que, a diferencia de nosotros, claramente no estaba en la fila. Nosotros, nos dirigimos a la entrada, lanzamos una sonrisa al puerta y nos entramos en el paraíso. Todo el mundo iba bien vestido. Aquello era como una especie de cuento navideño streetstyle, todos a ver a nuestra querida Naomi.

Un dandy. Tengo un post de lo bien que visten los afroamericanos en NYC. Me encantó que posara con el reloj de su abuelo para mí, tan simpático

Después de tomar miles de fotografías, champagne y cámara en mano, subimos las escaleras pobladas de gente y nos acercamos al último piso, donde nos habían confirmado que se había enrocado la amiga Campbell. Nosotros, muy dignos, nos acercamos a un guardián de la cripta con un traje de chaqueta perfecto, y le decimos que estamos en la lista de la fiesta. Él nos dice que sólo podemos acceder si nos compramos una camiseta antes. ¿¿¿Say whaaaaattt???

Bisutería fina, mono y taconazo en nude. Esta mujer es una auténtica leona, a la que no podías dejar de mirar

Sí, sí, como os lo cuento!¡Un tongo de los de toda la vida! Naomi Campbell, que últimamente aparece más en las páginas del Cuore que del Vogue, está harta de recoger basura en carreteras, y de tantos móviles que ha tirado a la cabeza de sus lacayos, necesita recuperar un poco de liquidez y además, subir esa autoestima con aduladores con su cara en sus pechos. 200 leuros y accedías al último piso, donde seguro que si querías hablar con ella podías comprar un colgante con un pelo suyo dentro, por unos módicos miles de dólares y confraternizar con ella, tan ricamente.

Me encanta el fajín, el gorro, el lazo en terciopelo y el zapato sin calcetín con pantalón tobillero. Brutal

Nosotros nos fuimos. No sólo nos habían intentado enchufar la camiseta de marras, además habíamos perdido la ocasión de consolidar mi amistad con Anna. Así que nos fuimos a Lanvin donde había regalos, ríos de champagne francés y además coincidimos a Brad Goreski, ayudante de Rachel Zoe la estilista de la Talla 0, que daba los premios. Nos fuimos a casa con las manos vacías, pero al menos no nos tocó pagar y eso no es poco, visto lo visto. Gentuza...
Brad Goreski, asistente de Rachel Zoe con dos de las premiadas. Hay que joderse en mayo con las flores...

PD: Por cierto, no sé si os habréis fijado, pero la combinación americana y bota, es una realidad. El granjero busca esposa, del que os hablaré más adelante, pero refinado, muy sugerente, no os parece?

lunes, 4 de octubre de 2010

La bendición de Anna Wintour

Os dije que tuve una anécdota con Anna, mi querida Anna, en el desfile de BCBGMAXAZRIA, de la pasada Mercedes Benz Fashion Week. Estoy seguro que a ella le hizo la misma ilusión que a mí encontrarnos...bueno, tal vez, la misma, la misma no. El caso es que la ví, en la grada de enfrente y decidí irme a charlar con ella, con tantísimas cosas en común que tenemos no podía hacer otra cosa. Además, si os soy sincero, mi tía María Ángeles se parece muchísimo a ella, así que me sentí con la comodidad familiar de acercarme a hablar de nuestras cosas.

Me acerco, ella ya estaba divina con sus gafas de sol, su blackberry - debo reconocer decepcionado que siempre pensé que ella debería ir con un iphone como el mío, para poder chatear así, al tun tun - y su guardaespaldas, carente de esa sensibilidad que nos une, me quiso impedir el paso. Os retrasmito el diálogo que no tiene desperdicio:

- Yo: Anna, perdona, te importa que te tome una foto? Soy un blogger español y me encantaría una foto tuya.
- Su segurata: Por favor, no moleste.

Anna me mira de arriba a abajo, se para en la chaqueta de la condesa y levanta una mano magnánime y para a su gorila y me dice:

-Anna: Claro, encantada! (perdón??????? encantada de que te tome una foto? Dios mío, somos familia, lo sabía!!)

Preparo la cámara...¡qué presión, Dios mío! necesito un ayudante de producción en estos momentos que me aguante la cámara y me de un lexatín, o soy capaz de lanzársela sin querer en su preciosa cabeza y hacerle un tocado de Lady Gaga! Ella, paciente espera y se quita las gafas de sol... Yo miro por el objetivo, enfoco y digo, en serio? De verdad me está SONRIENDO?




Como véis, es verdad. Esta mujer es encantadora! No sé quién se inventó el cuento de que es fría, pero claramente, no es de su íntimo círculo, como yo desde su bendita sonrisa . Las envidias, qué malas son...comprenderéis que tengo que mudarme ahí, Anna  me necesita...;)