Alek Wek, modelo sudanesa afincada en el Brooklyn, a la salida de la fiesta de D&G. No está buena, no, lo siguiente.
Os contaba no hace mucho que conocí a mi querida Anna Wintour en la Gran Manzana, aunque como sabéis siempre sentí que ya éramos íntimos, familia de hecho, supongo que por nuestro innegable gusto común, y también que la perraca de Naomi Campbell me hizo una jugarreta, pretendiendo que le pagara una camiseta para entrar a verla en una fiesta, que por cierto aparece en el Vanity Fair de este mes, donde seguro que si te acercabas demasiado te tiraban un móvil a la cabeza con tirachinas.
Voguettes de NYC. No sé nombres, pero eran majérrimos y un poco vacilones, será que les gustaría la chaqueta con la que conquisté a Anna.
Lo cierto es que en Nueva York es relativamente fácil encontrarte con celebridades y resultan mucho más accesibles que en nuestro país. Estoy seguro que el gobierno debe darles un aguinaldo anual para que paseen por las ciudades, como un atractivo más del pueblo…bueno, es posible que sólo sea un tema del carácter americano, que es contagioso y quienquiera que pise sus calles se convierte en un robot a lo Stepford Wives.
Bryan Boy. Tenía mis dudas, pero es un tipo encantador. Desbandó a la jauría de fotógrafos que le rodeaban y posó para mí con su llamativo...outfit.
Durante mis días en NY, coincidí con varias celebridades locales e internacionales, algunas posiblemente no las conoceréis, y si los conocéis, por favor, decidme quién son…yo, sólo sé que para sacarles una foto tuve que convencer a sus propios agentes que no era un secuestrador y mi cámara no estaba provista de rayos X con los que desnudaría a su privilegiado acogido.
Rumi de Fashiontoast. Sinceramente se peleaban por fotografiarla y yo no tenía ni idea de quién era, claramente me queda mucho por aprender aún. (Gracias Tatel y Fernando por vuestra rápidísima respuesta!)
No sé a vosotros os pasa, pero a mí, aquí en España, cuando quiere fotografiar a un famoso en algún evento, no tengo ningún problema en tanto que éste esté subido a la plataforma delante del photocall, una vez se ha cruzado el estampado patrocinador, parece que les invade un gremlin que enloquece con la luz del flash. Por supuesto, si lejos de estar en un evento, estamos hablando de pararlo en una calle para que pose para una foto, en su mayoría la respuesta es como si les hubieses pedido derecho de pernada sobre su primogénito.
Marc i Marc. Me encanta el juego de palabras. El más alto, es presentador de la Tele en Cataluña, y el de los ojos azules, un abnegado y respetado abogado criminalista. Además, son grandes amigos y posiblemente me odiarán, pero salieron fenomenal, ¿no?
En cambio, en la capital del mundo capitalista, no es necesario echar una monedita a la gorra para que posen para tí; que estás en una fiesta y tienes alguien al lado, posa encantado y además te preguntan dónde aparecerán; que estás por la calle, no hay problema, paran, se peinan y te piden que les confirmes que te satisface la foto, para repetir si es necesario. Seguro que los famosos de EE.UU saben que anónimos como Perez Hilton pasan a dominar el mundo mediático con su lengua viperina, y no cuesta tanto sonreír.
El agente de este rapero me dio permiso, si su apadrinado salía bien. Con semajante atuendo, cómo podía salir mal?
Y a vosotros, ¿os han ladrado alguna vez por pedir una foto? ¿O habéis tenido más suerte?




















