sábado, 21 de mayo de 2011

Mis pensamientos sobre la #spanishrevolution

Está lleno de grandes mensajes, y verdades como puños en estos días.
Hace unos meses, debatía con un amigo sobre la revolución islandesa. Era un movimiento utópico que resultó factible, en gran medida por su reducida dimensión, comparable en número a la población de Valladolid. O al menos, ese era mi argumento. Lo cierto es que, aparentemente de forma inesperada, España se ha sumido en los últimos días en su propia revolución ideológica. Segregados. Unidos.
Poco podían esperar en L'Oréal que la imagen de Paz Vega y la conveniencia de las palabras del anuncio lo convertirían en un símbolo de las protestas en forma de noticia.
Motivos no nos faltan. La corrupción en la clase política de la mano de los poderes fácticos; el terrible estado en el que se encuentra el país, con una crispación interna casi olvidada y con una economía endeble que todos desearíamos olvidar; sin perder de vista un sistema político al que seguimos perdonando su inmadurez a pesar del devenir de los años son perfectos catalizadores de un lícito descontento social que ya no conseguimos callar.
Miles de personas se congregan en la Puerta del Sol dando rienda suelta a su curiosidad o reclamando un nuevo orden.
Se ha comparado este movimiento con los altercados sucedidos en Egipto no hace mucho, también se habla del paralelismo con la revolución vivida a finales de los noventa en Serbia y las demás repúblicas ex-soviéticas y sin duda, ninguno de los que han acampado en los múltiples asentamientos del país ha inventado la sopa de ajo.
A escasos metros del epicentro, ellos siguen tocando ajenos al hundimiento.
En un brillante artículo leía que posiblemente el principal déficit de este asentamiento es su más reivindicado mensaje: la falta de liderazgo. La ausencia de liderazgo efectivo de la organización es posiblemente la lacra que convertirá este movimiento en un mero recuerdo que comparar con mayos pasados, y algunos por venir, que permitirá a las ya anquilosadas instituciones apropiarse del mensaje y sin sustentar la intención. O puede que emerja por fin una alternativa a nuestros pesares.

Y mientras, hundiéndose el Titanic, seguiremos bailando la misma música, aunque sean otros quienes la tocan.

Y a vosotros, ¿qué os parece la #spanishrevolution?

7 Anotaciones:

andy dijo...

No puedo opinar demasiado porque estoy lejos pero si miro todo en la televisión, acá lo comparan con el mayo francés, dicen que de todas las crisis se aprende y se sale adelante estará en nosotros (estemos en el lugar del mundo que estemos) aprender de las crisis y no cometer los mismos errores
besos

Xim dijo...

Ya lo he reflejado en mi blog, totalmente a favor, espero que los habituales millones de descerebrados que suelen votar al psoe pp, reconsideren su voto, crucemos los dedos!!!

SaLu2

isabel dijo...

Es un soplo de aire fresco. Por fín reaccionamos. Esperemos que hoy quede claro que nos tienen hasta el gorro. ¡¡Democracia real, Ya!!
Besos desde Estella.

MariaAleman dijo...

¡Hola!
Quiero presentarte Pasarela de Moda Abierta que es un evento del mundo de la moda que se celebra anualmente en Murcia. Consta de dos días con desfiles intensivos que nos muestran nuevas propuestas de jóvenes diseñadores.

Toda la información se encuentra aquí: http://pasarelaabierta.wordpress.com

¡Te esperamos!

Cristine SM dijo...

Llevo todo el fin de semana en la acampada de Valencia, cada día son mas.

Isa No sin mi Visa dijo...

Aunque sea una bella utopía con todo lo sucedido yo me he sentido un poquitín más cerca de volver algún día a vivir en España. Puede que nunca pase de eso: de ser un sentimiento, pero reconforta mucho pensar que no provengo de una sociedad netamente aborregada y aletargada por el fútbol, el botellón y el Húndeme Deluxe.

Ha sido bellísimo y muy emocionante ver la retransmisión de lo que está sucediendo en la Puerta del Sol y en muchísimas ciudades, tanto en España como fuera de sus fronteras. Quién sabe si los indignados de la #spanishrevolution llegaremos a conseguir algo. Hay muchos factores en contra, entre ellos la ley de Hont que, como era de esperar, ya ha hecho de las suyas en la jornada electoral de ayer.

No puedo ponerme tanguera pasodoblera... me falta transformarme en ConchaPiquer y arrancarme a cantar Suspiro de Expaña ;)

Un fuerte abrazo

Audrey dijo...

Por fin!! Eso es lo que pienso. El viernes estuve en Plaça Catalunya y volví a casa emocionada perdida. Vi a mucha gente junta, organizados por la misma causa y sé que esto no se va a quedar en nada.
Para mi es demasiado pretencioso compararlo con el Mayo del 68, pero que de aquí saldrán vientos nuevos, estoy completamente segura.
Un besazo.

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