El jueves pasado se coció un sarao muy especial en
Madrid, y creedme que es el mejor término que se puede emplear.
Harmont & Blaine, una firma italiana de ropa que puede afirmar que efectivamente se inspira en la costa Amalfitana - pese a su nombre sajón, su origen está muy vinculado con Capri donde tienen su primera tienda -, lanzó la casa por la ventana de su nueva tienda de Madrid en un singular evento de presentación con un chef de altura:
Dario Barrio, de
Dassabassa.
 |
| La tienda de Harmont & Blaine en la calle Villanueva fue donde se hizo la fiesta. |
El estilo de
Harmont & Blaine es muy mediterráneo, con un aspecto italianísimo: con ropas impecables en tonos claros y fáciles, y con esa elegancia casual tan propia del sur de Italia gracias a un corte entallado - que no ceñido -, es como si surgiera todo en pleno
Talento de Mr. Ripley; no importa que estés debajo de un cielo gris y frío en un
Madrid desaborío, da igual, es como si salieses de un baño de mar en una cálida noche de junio dispuesto a tomarte unos vinos con los amigos.
 |
| Dario Barrio, cocinero de Dassabassa vestido por Harmont & Blaine. No sólo es guapo con avaricia, es simpatiquísimo y un artista en los fogones, qué mal repartido está el mundo. |
Y
Dario Barrio, no sólo por su aspecto físico que podría ser nativo de la zona que aparentemente más colecciones ha inspirado en el último año - supo recoger ese "mediterranismo" con una degustación de lujo de arroces, terneras y trufas servidas con esmero y estilo, sin perder ni por un instante la sonrisa y la simpatia ante todas las muestras - insuficientes, incluso - de furor por sus platos. Una gran combinación, la gastronomía y la moda, para que luego digan que todos ayunan.
 |
| No quiero ni contáos cómo de bueno estaba esto, por favor! Te podías poner el colesterol en las nubes, pero daba igual porque tus arterias habrían sabido lo que es comer bien. |
En este tipo de eventos de presentación de colección, siempre hay caras conocidas del mundo de la moda y del espectáculo en general y el caso es que esta vez no fue una salvedad. Pero si os soy completamente sincero, yo por una vez - ejem - me lancé a la comida con la voracidad de un famélico, más que estar por lo que tenía que estar, y con alegría os digo que hice muy bien.
 |
| Raúl se pasó por el sarao, y seguro que cantaba aquello de que "hace tanto que sueño su boca" cuando veía la señora con las tapas y se le hacía la boca agua... |
¿Conocéis Harmont & Blaine? ¿Habéis comido alguna vez en Dassabassa?¿Se puede saber, a qué estáis esperando?