domingo, 5 de octubre de 2014

Cómo decidir tu traje de boda en 7 imágenes

Siguiendo con las cosas bonitas....como has podido ver, en nuestra boda íbamos hechos unos pinceles. La verdad es que mi flamante marido en ese esmoquin era prácticamente una obra de arte, pero reconozco que yo a mi mismo tampoco me veo del todo mal. Gran parte del mérito lo tiene, debo reconocerlo, el equipo de sastrería de Santa Eulalia en Barcelona, especialmente Ángel, quien como su nombre indica, es un ser más cerca de lo divino que de lo humano. Aquí os dejo 7 imágenes para enseñaos nuestro look y el porqué lo elegimos donde lo hicimos.

En Santa Eulalia tienen una sección de novios donde pueden acompañar a cualquier hombre durante un camino que suele estar plagado de incertidumbre y nervios, a partes iguales.  Ese apoyo, era exactamente lo que queríamos.


Bien sea un traje, un esmoquin o un chaqué sus sastres esculpen sobre tu cuerpo. En nuestro caso, nos decantamos por un evento black-tie y nos ayudaron con el protocolo y con la elección de las piezas que en algún caso tuvieron que encargar por nosotros. 

La verdad es que cuando terminaron de hacer todos los arreglos a nuestra ropa lo mantuvieron guardado para que no nos tuviésemos que preocupar por nada, y nos lo enviaron directamente a nuestra habitación, donde apareció colgado en el vestidor por arte de magia.

La verdad es que a pesar de ir los dos con un esmoquin, queríamos que nuestros looks fueran ligeramente distintos. Las camisas de Brioni tenían cuellos distintos, y nuestras pajaritas de Tom Ford también eran de color diferente, a pesar de tener fajines negros los dos, en contra del protocolo.


También eran distintos los zapatos, aunque los dos negros y de charol. En mi caso, con punta redonda, un par de Saint Laurent que quitaba el hipo y con los que pude bailar toda la noche, gracias a haberlos llevado en casa durante un mes sin que se vieran dados de si.

Durante el proceso de vestirse el día de tu boda estás mucho más nervioso que en cualquier otra ocasión, motivo por el que tener a mano una botella de champán bien fría es muy recomendable. Los señores del Mandarin Oriental Barcelona lo saben y nos mantuvieron con un flujo constante.


Gracias a ello, cuando terminamos de vestirnos, con un imponente Canali con solapas ligeramente distintas,  no podíamos dejar de hacer el ganso. Supongo que en gran medida, la ilusión de ver a nuestros amigos y familiares también ayuda. 

¿Estamos guapos, o no?

Fotos por Fernando Mañas - Chictoochic

1 comentario:

Javier Rilova dijo...

ENHORABUENA, efectivamente estais guapísimos los dos, lo que me lleva a... y qué me pongo yo para la mía.